Buena ubicación, dormitorio espacioso y bonita piscina.
Precios ridículos una vez que estás en el hotel. Nada es gratuito, ni siquiera el agua. Los márgenes en comida y vino son exorbitantes. ¡¡Una copa de vino blanco te saldrá por 90 euros!!
Un buen hotel como base, pero salir a comer en cada comida, incluido el desayuno, eso tampoco está incluido.